sábado, 18 de noviembre de 2017

Mis primeros 70 años


Mis primeros 70 años

(significado del número 70)
El número 70 es un número sagrado, bíblico, representa la energía de lo místico. El número 7 de por sí, lo encontramos en todas las Sagradas Escrituras (Biblia, Tora, Corán).
Representa el descanso, la contemplación, la espiritualidad, la sensibilidad, la simpatía y el dominio. Trasciende la barrera del tiempo y del espacio, y, trae contacto con lo místico y lo clarividente.
La energía del número 70 tiene tendencias psíquicas muy fuertes y son sanadores naturales, se caracterizan por investigar todas las cosas por sí mismos, buscan su propio sistema de creencias, por lo general son gente de mente ágil, con humor, y, felices dentro de sí mismos.

(el ayer se vuelve inmenso)
Sería ingenuo negar el paso del tiempo, uno ha aprendido a decir que NO, pues ha conocido sus límites, uno se mira al espejo sin aprehensión, pues lo que se grabó en la cara y el cuerpo, ya está, uno ha asumido los duelos de las/os amigas/os que se fueron antes.
La lectura de mi tiempo transcurrido está llena de mensajes de amor, de crecimiento espiritual y profesional. Mi niña interior siempre estuvo presente en todos los órdenes de la vida y me ha llenado de positividad, de sueños, de asombro. Tuve padres maravillosos que me ayudaron a ser la mujer que fui y que soy, una hermana compañera, un compañero de la vida leal, y, muchos, muchos amigos que llenaron mi vida y me hicieron sentir plena.
No me equivoqué al elegir la docencia como profesión. Cuando me jubilé tomé conciencia de lo feliz que había sido, cuánto había amado, que, esa fue una de las misiones que tenía preparada El Creador para mí. Enseñé sin mezquinar absolutamente nada. Viajé, primero conociendo mi país y luego a otros países. Siempre absorbiendo lo que le pudiese servir a mis alumnos.

(hoy)
La emoción llena mi alma. El 15 de noviembre dejé en el facebook unas letras por ser mi cumpleaños. La recepción fue tremenda, estoy maravillada, eternamente agradecida por tantas palabras de afecto, por tanto cariño, por tanta conexión. Ya había empezado cuando el 23 de septiembre decidí ir (a pesar de mis problemas de salud) al festejo de los 50 años del Instituto Ceferino Namuncurá, donde trabajé en niveles primario y secundario. Nunca me había sentido tan querida por mis alumnos, nunca había recibido tantos besos y tantos cálidos abrazos.


Reflexionando, si a la vida de ponemos dosis generosas de: amor, paciencia, fe, esperanza, profesionalismo, humor, trabajo, solidaridad, compañerismo, entonces,…nuestro paso no es en vano. Lo bueno, es verlo a tiempo para seguir creciendo, para seguir soñando.  Porque, la vida se trata de eso…vivir y soñar.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy cierto.prima

Norma dijo...

Gracias Lili, prima y hermana. Cariños.

Anónimo dijo...

Muy bueno prima Norma ��

Norma dijo...

Gracias Claudita, saludos a la familia.

Graciela Ciucci dijo...

ASí es; no hay felicidad mayor que haber podido trabajar en aquello para lo que uno se formó; y desconozco si existe otra profesión en la que se pueda recibir tanto amor. Felicidades, Norma, te lo ganaste.

Norma dijo...

Gracias Graciela. Estamos en lo mismo. Besos.

Beth Sweetblacksand dijo...

Gracias por tanta sabiduría

Norma dijo...

Gracias por tu tiempo Beth, tqm. Besos.

Mario dijo...

¡Feliz año!

Norma dijo...

Gracias Mario, igualmente.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Norma:
Auqnue se con varios meses de retraso, te digo que estás estupenda y te mando besos, Montserrat