lunes, 2 de marzo de 2009

Cerámica y algo más.-


La pieza que estás observando es un aguamanil. Lo denominé “La familia”, por motivos que están a la vista. Cuando decidí diseñar y modelar esta pieza, podría haber elegido motivos más tradicionales, teniendo en cuenta ejemplos observados en fotos de aguamaniles de Oriente, de Europa, inclusive de América, con flores y otros motivos por el estilo. Elegí a la figura del hipocampo por lo que representa: fertilidad, …monogamia, …fidelidad, …contención, …cuidado, …calidez, …vida acuática.
Sabías que hay 50 especies de caballitos de mar?, que vive en aguas tropicales y templadas?, y, lo más importante,….el macho es quien lleva en su saco los huevos fecundados, esta estrategia es una manera más de asegurar que los huevos proceden de una sola hembra, con lo que se asegura la monogamia o la fidelidad.
El aguamanil es una pieza de arte decorativa muy usada por familias patricias (descendientes de españoles peninsulares), por familias terratenientes, familias que representaban un nivel social alto. Era costumbre tener en la entrada de las casas o en los comedores estas piezas, para que los invitados pudieran lavarse las manos antes de sentarse a comer.
La pieza está hecha en pasta lisa, trabajada sobre una plancha, que se modeló hasta conseguir la forma adecuada y se trabajó con estecas diversas, para el logro de los anillos óseos.
Como se quiso representar a una familia, hay tres pequeños hipocampos que serían los hijos de la pareja, como resultado del apareamiento.
Luego de bizcochada la pieza y esmaltada, con las cocciones correspondientes, se colocó sobre una tabla de madera de roble torneada y adecuada a la forma.
Un aguamanil, es una de las tantas adquisiciones de nuestro patrimonio histórico.

sábado, 28 de febrero de 2009

Mirá la foto


En la foto estamos disfrutando de un día de sol en la rambla, pasando playa La Perla, en la entrada de Mar del Plata. Uno siempre busca lugares más tranquilo, sino, no se descansa.

viernes, 27 de febrero de 2009

¡Hola!






Crees que te abandoné?, no, no, no. Simplemente me tomé unos días de descanso. Quise cambiar de aire, tomar sol, ver el mar. Uno necesita cada tanto desempolvar lo que se fue acumulando durante el año. Me fui con mi esposo a Mar del Plata.
Para los que ya la conocen, Mar del Plata es Mar del Plata. Siempre bella. Está muy mejorada con los eventos de la Cumbre de las Américas y con la Copa Davis. Todo muy señalizado, puentes peatonales nuevos, los edificios restaurados, las plazas arregladas. Las playas con sectores públicos y privados bien demarcados.
Pero, siempre hay un pero. Observé que hasta el Torreón del Monje se nota un nivel socioeconómico, y, a partir de él hacia el sur otro. Siempre lo fue, pero esta vez se notó más.
La rambla central y alrededores del Casino había basura, suciedad. Los recolectores de residuos pasan una sola vez por día, me parece poco para una ciudad turística. Muchos parecen que duermen en la playa o en los alrededores. La gente comiendo por la calle panchos y/o pizza. Se habla de un turismos gasolero, pero no sé si los que vimos eran realmente gasoleros.
No había la cantidad de turistas que otros años presentaba el mes de febrero. Los negocios y los restaurantes los sienten.
Otra cosa que observé, saliendo del centro no se ven rampa de acceso para discapacitados, en las veredas.
También fuímos a Miramar y a Necochea. Están relamente hermosas las dos ciudades veraniegas, muy producidas. La entrada de Miramar, con paradores nuevos similares a cualquier lugar tropical. Necochea, mucha construcción nueva y muy colorida, la longitud de sus playas son únicas en la costa atlántica.
En síntesis, lo pasamos muy bien.

sábado, 14 de febrero de 2009

Feliz día de San Valentín


Feliz día a todos los enamorados. En realidad es el mejor estado. Todos en la vida merecemos vivir un gran amor. A unos le llega antes a otros después, pero el amor siempre llega. No hacen falta flores, bombones, libros o poemas para agasajar a nuestra/o amada/o, simplemente con un ..."te quiero", todos los días.

jueves, 12 de febrero de 2009

Historia de un amor




Historia de Martita y Pedro
Martita, huérfana de pequeña, quedó al cuidado de su madrina “Loli”, así la llamaban a Doña Dolores Esteves, dueña del burdel más conocido de Ayacucho, pueblo de la provincia de Buenos Aires. La niña se crió en el fondo de la casa, con todas las comodidades. Pero ella se sentía diferente a todas las personas que visitaban a su madrina, dentro de sus proyectos estaba estudiar, ser una médica o algo así.
El destino le tenía preparada otra jugada.
Cuando cumplió 15 años, “Loli” vendió su virginidad a un político, asiduo visitante del burdel, que, cuando vio a la joven quedó impactado. A Martita le dijeron que pagarían buena plata que serviría para sus estudios. En realidad a la joven le dieron migajas.
Así comenzó otra vida para la adolescente, que sólo se ofrecía al mejor postor.
Pedro, de Gral Madariaga, de paso por el pueblo, visitó el burdel y pagó una buena suma por Martita. En realidad, esa noche no pasó nada, hablaron de sus proyectos, sus sueños. Y, sucedió lo inesperado, se enamoraron. Pedro viajaba todos los fines de semana para verla, para estar con ella. Martita tenía 18 años cuando quedó embarazada de Pedro. Doña Dolores la quería matar, volvió a recluirse en el fondo de la casa, pues la decisión estaba tomada, amaba a Pedro y tendría al hijo que llevaba en su vientre, fruto de un gran amor.
Así, nació Luis. Pedro la amaba cada vez más. Al año nacieron Javier y Miguel.
Pedro, que era capataz de un campo decidió ir a probar suerte a la gran ciudad. Entró a trabajar en el ferrocarril. Por la década del 50 ser ferroviario implicaba estar económicamente bien. Ya ubicado en una casa pequeña del sur del Gran Buenos Aires, teniendo Luis tres años y los mellizos dos, mandó a buscar a Martita y en Buenos Aires se casaron, iniciando una nueva vida juntos.
En la casa se respiraba alegría, armonía. La felicidad rondaba por doquier. Martita atendía a sus hijos y a su esposo con un amor sin igual, envidiado por vecinos y familiares de Pedro que ya habían empezado a mudarse a la gran ciudad en busca de nuevos horizontes.
Llevaba a sus hijos a la escuela, los acompañaba hasta el terrenito que había al lado de la capilla, para que jugaran a la pelota. Así, ella, se sentía más tranquila, pues sabía donde estaban sus hijos. Los estimuló para que siguieran estudiando, que tuvieran lo que ella tanto había deseado.
En 1974, Martita con tan sólo 48 años, luego de una corta y cruel enfermedad muere. Pedro no pudiendo superar su ausencia, a los 50 años, y dos meses más tarde, parte detrás de su amada, el corazón no resistió tanta angustia.
Luis con 30 años, Javier y Miguel de 29 años, tuvieron que aprender una nueva vida sin sus amados padres, pero con el ejemplo de amor que les habían dejado.
A los treinta y tantos se pusieron de novios y se fueron casando.
Hoy, Luis es jefe de una sección de una conocida casa de seguros. Javier es Tecnico Químico y Miguel es Contador, o sea que los tres cumplieron con el sueño de su madre.
Los tres se visitan muy a menudo con sus hijos y nietos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

11 de febrero de 1858



Día en que la Virgen hace su primer aparición a Bernardita. Desde entonces ha dado muestras a los hombres de sus milagros. Numerosos son los pedidos y oraciones que en el planeta se le elevan. Como dice el refrán..."el que quiera creer que crea".


Me educaron dentro de la creencia católica. Por convicción y fe, creo en Jesús, sus principios y el abrigo de su Madre Celestial.


Dicen que a la Virgen le gustan las rosas, hoy no tengo rosas para regalarle, simplemente una oración...





Dulce SEÑORA

Amada, preciada, dulce Señora.
Tu debilidad, ...los niños.
Pero tus generosos brazos tienen tal longitud,
que pueden abrazar a los pobres, a los enfermos,
a los que ruegan por ti, a los que te quieren y los que no te reconocen como Madre Celestial.
Profundidad de lo infinito.
Blancura, pureza universal.
Eres la más nombrada, eres la más rogada.
Algunos te llaman Madre, otros Señora, algunos Pía.
Eso, no interesa.
Sólo tú sabes del dolor, de la alegría y del amor.
Cada día te pido, humildemente, capacidad e inteligencia para regular las tres cosas.
Hay días en que el hombre parece transitar por un túnel,
pero, alrededor del túnel está la Luz.
Eso, se llama Fe.
Dulce Señora, fortalécenos en la Fe para estar preparado en lo que
nos depara el mañana.

martes, 10 de febrero de 2009

Romántico y Seductor


Corría el mes de enero. Calor insoportable en la gran ciudad. Humedad tan alta como la temperatura. Todo pegajoso. El tránsito,… un caos. La gente nerviosa por demás.
El colectivo que empuja al taxi, el taxi que quiere trabajar,… las bicicletas y los motoqueros cruzan sin respetar semáforos, ni peatones.
En medio de la vorágine,… Beatriz.
“ ¡ Hola mamá, no sé que pensás vos, no aguanto más, estoy viajando a la costa, me tomo unos días. Cualquier cosa llámame al celular ! ” – le dice Beatriz a su madre desde su teléfono –
Claudio vivía en una ciudad costera, había nacido “ con las patas en el agua “, así se autodefinía. Hasta un mes atrás había sido personal jerárquico de una empresa importante. Muchos años ocupado, encerrado en una oficina despertaron su coraje, pidió retiro voluntario, y, se tomó un año sabático.
Enero, calor, la costa abarrotada de turistas. Beatriz no sentía ni calor, ni la gente, ni la lluvia repentina. La tenía muy clara, la gran ciudad la apabullaba, la estresaba…
Claudio salía de su casa, la ve, la sigue unos pasos…
“¡ Bomboncito!, ¿ adónde vas sin mí?... se anima él.
A Beatriz se le para el corazón, nunca había escuchado algo tan seductor. Se da vuelta…
“¿Decías?”… le dice ella.
“ Vamos a tomar sol”… balbucea, él, sorprendido de la respuesta de ella.
Beatriz hecha a reir, estaba en la calle, llovía,… y, Claudio la estaba invitando a tomar sol.
Ese fue el inicio de una larga relación. Noviazgo corto, convivencia de amor, matrimonio de armonía y no tanto, de progresar, de proyectar, de viajar.
Pasaron los años…
Otoño fresco. Claudio mira por la ventana, luego de muchas mudanzas, nuevamente habita en su amada costa.
Beatriz,… enfermó y partió.
Claudio piensa en el pasado, en lo vivido, en lo logrado. Está melancólico, observa caer las hojas secas en ese otoño fresco.
Piensa,… ¿Quién recogerá mi hoja seca cuando cuando caiga en el jardín de la eternidad?... Toma lápiz y papel y le escribe a su amada:

…Cuando naciste, se pararon los relojes.
…Cuando comenzaste a hablar, se abrieron las flores.
…Cuando entraste en mi corazón, los hombres se volvieron más buenos.
Te amo.