miércoles, 20 de octubre de 2010

A una gran amiga, a una gran mujer, ...Sor Cecilia


Un día de catecismo

Caminaban tranquilos por la plaza, los dos niños. Iban a la clase de catecismo.

Estaban a dos cuadras de la iglesia y no resistieron la tentación al pasar frente al pochoclero. Pidieron dos conitos llenos de maníes, bien calentitos y con sus trofeos no dudaron un instante en entrar a la capilla y se sentaron en la última fila.

Mientras la catequista, la Hna. Bernarda explicaba, ellos comían maníes y tiraban la cáscara al piso.

Un verdadero papelón pasaron cuando el Padre Antonio se acercó y les preguntó, quién había ensuciado el piso de la casa de Dios.

Era más que evidente que eran ellos dos, pues en ningún otro lado había resabios de maníes.

Uno de los niños muy compungido le dice al padre, cabizbajo, que él había sido.

El padre, se dirige a otro niño, preguntándole si le parecía bien que su amigo había comido maníes en la casa de Dios.

A lo que le responde, …¡Yo también comí!.

_ Entonces, cuando la Hna. Bernarda termine, se quedarán a limpiar lo que ensuciaron_ le respondió el sacerdote.

Dulces niños,

fuertes tentaciones,

confesar la travesura,

enmendar el error.

Dios sonríe placentero,

ante la música de los maníes,

no vagaban, no robaban,

estaban en su casa,

Dios, …disfruta de la verdad.

9 comentarios:

Edit dijo...

Me encantó la anécdota y que se lo dedicaras a nuestra querida amiga Cecilia.
Un beso.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

HOLA NORMA.

ES BELLISIMA ESTA HISTORIA Y TU DEDICATORIA TAMBIEN.
NUESTRA AMIGA SOR CECILIA, SE LO MERECE.

UN BESO, UN ABRAZO, DE TODOS, PARA TI Y PARA JORGE, Montserrat

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Norma, mi amiga traviesa!!Pero bueno, qué ocurrencia más buena que has tenido, me has sacado mucho más delgada. así ya me dejo yo que me hagas entradas y salidas. Muy bien ,me alegro que me tengas por una gran mujer, seguro que lo soy, con 80 kilos, no solo grande ...también pesada.
Gracias, te veo esta noche.
Un beso con ternura
Sor.Cecilia

La abuela frescotona dijo...

HERMOSO, EL CANDOR DE LA INOCENCIA, Y TAMBIÉN LA CONFIANZA DE IR A COMER A LA CASA DE DIOS, COMO SI FUESE ALGO NATURAL, QUE SI LO ES.
TE ABRAZO AMIGA, CARIÑOS A SOR CECILIA

pili.gauchita dijo...

Hola Norma ,una anecdota especial para una persona super-especial y son dos personas maravillosas a las que quiero mucho,y esto me emociona
un besote enorme para ambas

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Una bonita historia querida amiga, siempre hay cosas hermosas en la vida, muchas más que malas, me alegro infinito que hayas encontrado esas personas buenas que te quieran y te adoren, te lo mereces eres una gran persona.
Besos a los dos

Julia dijo...

Hola Norma, bonita entrada dedicada a Sor Cecilia, sin duda una mujer muy especial.
Saludos y hasta pronto

anuar bolaños dijo...

Mujer,

Siempre es una alegría encontrar tus plabras en mi blog. Tus visitas son esperadas y muy bien recibidas.

Un abrazo,

anuaar iván.

Norma dijo...

Gracias queridas amigas es muy grato tener a alguien como Sor Cecilia, que a 12000kms de distancia está para escucharte y aconsejarte.
Gracias por comentar. Besosssssssssssssssssssssssssss