martes, 27 de marzo de 2012

...podria ser un cuento





Perdidos en la noche

El niño ofuscado, enojado con lo que había escuchado y nada más que con lo puesto, salió corriendo de la casa. Usó la ventana de su cuarto, ni bien ganó la calle, empezó a correr y detrás de él, su querido labrador, que no lo dejaba solo nunca. Hasta lo acompañaba a la escuela y lo esperaba sentadito en la vereda, al lado del portón de entrada.
La madre no escuchó nada, pero su instinto de madre estuvo presente; así que, fue a la habitación del niño y fue entonces que descubrió el vacío.


Corriendo y a los gritos, se dirigió a su dormitorio reclamádole a su esposo que por la pelea que habían tenido, el hijo y su perro no estaban en la casa. Ya el niño se había descompuesto con una situación anterior parecida.

El perro y el niño anduvieron hasta que se cansaron, llegaron a la plaza principal del pueblo, encontraron un banco entre matorrales, bien protegidos, y se quedaron dormidos, acurrucados, dándose calor uno al otro.

Los padres avisaron a la policía, quien por dos horas patrullaron la ciudad.

El labrador abrazaba con sus patas al pequeño, fue el canino, cuando escuchó la sirena policial quien avisó con sus ladridos donde estaban.

Una vez hablado lo ocurrido, hubo promesas de ambas partes. El niño no se escaparía más y los padres serían más cuidadosos, prometieron no pelear.


¿Cuántos niños viven situaciones precidas?

¿Cuántos padres no miden consecuencias y se dejan llevar por la ira?

¿No sería más eficaz un diálogo tranquilo y en familia?

¿Acaso cuando se conocieron y se enamoraron, no se dijeron "te quiero", quiero pasar el resto de mi vida contigo?



¿Y si probamos con un GRACIAS, un LO SIENTO y un TE AMO?

14 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Norma:
Si los padres a veces no son responsables del daño que pñueden hacer a los hijos.
Un post muy educativo.
Un beso, Montserrat

Alejandro dijo...

.


...Bonita historia muy aleccionadora para todos los padres del mundo, y más aún para los que van a ser... Feliz día

Norma2 dijo...

A veces es difícil medir consecuencias.
Besossss

Luis dijo...

Puede ser perfectamente real, la reacción del niño y la del perro.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola, Norma

Es uan historia muy interesante e invita a reflexionar sobre la comunicación entre los padres e hijos, amigos, seres que se quieren, etc.

Besotes.

María Bote dijo...

Bonita historia que invita a la reflexión sonre las relaciones familiares, querida Norma.

Besos. María

Norma dijo...

Gracias Montse, me sale la maestrita de adentro, ja ja ja. Besos.

Norma dijo...

Muchas gracias Ale por visitarme.

Norma dijo...

Gracias tocaya por comentar.

Norma dijo...

Viste Luis, la historia es real. Cariños.

Norma dijo...

Gracias Ma Eugenia. Besos

Norma dijo...

Hola María, esa era la propuesta, reflexionar. Besos.

Taty Cascada dijo...

Me dejaste pensando Norma...Todo depende de las reacciones naturales de un niño, de su educación y del conocimiento que tengamos de sus emociones. En el fondo, es conocer a nuestros hijos.
Un beso para ti.

Norma dijo...

Gracias Taty por visitarme y comentar. BEsossssssssssssss