viernes, 12 de junio de 2009

El Niño
La noche luminosa se enreda a sus manitas
como el hilo dorado de una bola de seda.
Así, en manos del niño la eternidad se enreda
y Dios junta en un punto sus líneas infinitas.

Jaime Torres Bodet

3 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Dulce y bella poesia.
Un abrazo.Montserrat

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Precioso, no importa el autor, maravillosas palabras. Un besazo. Higorca

Silvana dijo...

Mis queridas amigas entrañables, ustedes no tienen idea de lo que significa que digan algo sobre mis escritos.Recibir palabras de ustedes, como de Norma para mí es un lujo, porque son tres mujeres que admiro, respeto y desearía tanto ser como ustedes. No tienen una idea de cuanto las quiero.
Solo tengo palabras de agardecimiento, y jamás las abandono, siempre leo lo de sus entradas, solo estoy tomando fuerzas de apoco.
Las quiero, las admiro, las siento cerca mio siempre