jueves, 10 de julio de 2008

Digo,...¿qué está pasando?

Viste en la tele, a alumnos del polimodal que agraden a sus docentes. No son infantes, ya son jóvenes, hombres y mujeres, “grandecitos”.
Jóvenes maleducados e irrespetuosos, no sé que pasa por esas cabecitas.
Y, los padres,…¿sentirán vergüenza?, o, ¿los felicitarán?
Acaso la primer escuela, ¿no es la casa?...los primeros maestros, ¿no son los padres?
Observé una gran falta de respeto hacia los docentes, pero también, falta de dominio de grupo por parte de éstos.
Alguien cuando me inicié en la docencia, me dijo…”el docente que enseña sentado, enseña la mitad”,…¡Qué gran verdad!
Es tan importante terminar los contenidos?,…que no se entienden o no se estudian, no sería preferible detener la clase y hablar. Esos chicos están pidiendo a gritos que alguien los escuche. Que alguien les hable de lo que es el respeto. Esos chicos están pidiendo límites.
Los directivos qué hacen?, no observan clases?, los preceptores no se acercan ante un murmullo?.
Durante no sé cuánto tiempo, la comunidad educativa de las diferentes escuelas tuvieron que trabajar para confeccionar un Reglamento de Convivencia, ya que el sistema de amonestaciones era caduco y traumático.
¿Para qué se trabajó tanto, si no se usa?
Puede ser que exista tanta falta de criterio, de responsabilidad, de humanidad, y por sobre todo…tanta falta de amor al docente, que para eso estudio, para eso se preparó.

1 comentario:

Norma Cristina dijo...

Creo que hoy somos todos víctimas de esta desintegración de la sociedad tradicional.¿Qué puede hacer un púber o un adolescente, que está atravesando la etapa más confusa y vital de su existencia, si los adultos están perdidos en un mar de nuevas ideologías y snobismos que tiran por tierra todo lo que recibieron de sus mayores o de sus formadores? ¿Qué puede hacer él, si sus padres no saben qué hacer con su rol,si compiten con sus hijos en la vestimenta,el vocabulario, las jergas,los comportamientos...? ¿Qué puede hacer él si los líderes sociales desconocen la autoridad y han puesto de moda el autoritarismo, el trato patoteril, la violencia verbal -y, muchas veces, física-, la burla, la estafa,la falta de respeto en todas sus formas...? ¿Qué puede hacer él ante "algunos" docentes que tampoco saben usar esa autoridad que compete al rol porque, tristemente, carecen de esa otra "autoridad natural", la que está arraigada en la esencia de la persona, la que está avalada por su formación profesional, por su testimonio de vida...? En estos casos, dolorosamente, jóvenes y adultos son víctimas y también victimarios. Pero,también nuestras escuelas pueden enorgullecerse de muchísimos de sus docentes que han formado -y siguen haciéndolo- a miles de niños y jóvenes, que son ejemplo para el país y el mundo.Y, debo decir que, cuando un docente de esas características está en un aula, el alumno sabe reconocerlo y,por más irrespetuoso que sea, por más osado en sus irreverencias,
se "transforma", porque entiende que ahí está la AUTORIDAD de alguien que sí es MODELO para él y cualquier joven que esté bajo su influjo.Y, entonces, se opera el MILAGRO de la EDUCACIÓN:ese ser indómito se deja seducir por el MAESTRO porque ha presentido que de él emana "algo" que llega al alma y a la inteligencia...¿No es verdad...?